Originariamente tenía varias aptitudes, se utilizó para el trabajo, resultando bueyes de pequeño tamaño pero temperamentales; también una rama de morucha derivó hacia la lidia, encaste morucho de gran tamaño, bonita estampa y complicada embestida, encaste hoy desaparecido. Hoy en día su explotación principal es la producción de carne. Son animales que en invierno pueden aprovechar la bellota, matorral y el ramón, en primavera aprovecha los eriales y los pastos, en verano aprovechan riberas, vaguadas y a finales de verano rastrojeras y bardales.

En la Antigüedad la Raza Morucha asistía a las ferias y mercados de los pueblos donde se ubicaba ésta; concurriendo por primera vez en el año 1976 a la exposición venta celebrada en la feria del Campo de Madrid con un lote de machos y posteriormente, en Zafra (Badajoz) con un lote de hembras. La primera Exposición-Venta celebrada en Salamanca se realizó en Septiembre de 1977.

Raza rústica, a favor del suelo, clima y manejo la han convertido en un ente zootécnico de inmejorables condiciones morfofuncionales para el aprovechamiento de las dehesas de Salamanca,y, sin duda, de la Meseta Central, que por sus constantes ecológicas requiere un bovino de elevada rusticidad, y que al mismo tiempo obstente un sensible grado de ductilidad genética que permita incrementar su capacidad de rendimiento.