ORIGEN Y MEDIO
Seleccionada por la propia naturaleza a lo largo de los siglos,
la Morucha es una de las razas autóctonas españolas
que tradicionalmente ha aportado una carne de calidad reconocida.
La Raza Morucha se desarrolla en las dehesas y pastizales del Oeste
peninsular, fundamentalmente en Salamanca, permaneciendo toda su
vida en ese medio, sin estabularse en ningún momento.
CONTROL DE PRODUCCIÓN
Todos
los animales que dan origen a la Carne de Morucha de Salamanca,
están identificados desde su nacimiento hasta el sacrificio
en el punto de venta, contrastándose por los técnicos
del Consejo Regulador todo el proceso de producción: alimentación,
sanidad, bienestar animal, manejo, etc.
CALIDAD DE LA CARNE
Sólo la combinación de un animal de esta características,
su medio y una alimentación totalmente natural puede dar
lugar a una carne de la más alta calidad, jugosa, aromática
y de un color que varía entre el rosa brillante y el rojo
cereza.
Conviene distinguir a la hora de saborear la carne, los tres tipos
de morucho que según su edad, y siendo todos ellos deliciosos,
podemos encontrar:
- Ternera: aporta una carne de consistencia firme, ligeramente
húmeda y textura fina, mostrando un color entre rosa brillante
y rojo claro.
- Añojo: aporta una carne que muestra un color rojo
púrpura brillante, con grasa de color blanco, consistencia
firme al tacto, ligeramente húmeda y textura fina.
- Novillo: aporta una carne que muestra un color crema,
consistencia firme al tacto, ligeramente húmeda, textura
fina y moderado nivel de grasa intramuscular.
IDENTIFICACIÓN EN LOS PUNTOS DE VENTA
Únicamente las piezas que llevan prendido el marchamo del
Consejo Regulador o las bandejas que llevan la etiqueta pueden garantizarle
su autenticidad; exígelas siempre.

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